sábado, 16 de septiembre de 2017

OKUMA JIGGING

Durante este año hemos tenido la oportunidad de probar los equipos de jigging de Okuma, en parte por cortesía de PSK, el distribuidor de la marca para España y Portugal. Hemos podido probar el material durante estos últimos meses tanto en aguas españolas como en senegalesas y noruegas, con todo tipo de pescas, tamaños de capturas y especies, y llega el momento de sacar conclusiones. 

Carbonero pescado con la Trio Force en Noruega, pescando a darting. 

Hemos probado las Trio Force, en dos  medidas distintas (30 - 120 gr y 90 - 210 gr), una caña pedida expresamente por PSK a Okuma (de momento es exclusiva para la Península Ibérica), realmente económica (¡en torno a 40 euros!), con la que Raúl Gil se marcó una altavela de al menos 40 - 50 kilos en su estreno, forzándola sobremanera. Es ligera, muy sensible, ideal para pescar con vinilos a jigging. Sólo hemos de tener la precaución de enjuagar con agua dulce las anillas tras cada salida para evitar su degradación, como de costumbre, y tendremos una caña de lujo de por vida a un precio irrisorio. 

Inmensa altavela pescada por Raúl Gil con la Trio Force en su estreno. ¡Menudo test! 
 Trio Force, una caña ligera y sensible, resistente y muy barata. Sencillamente maravillosa para la pesca vertical. En combate en la imagen, aunque la apretamos infinitamente más para poder subir a bordo la altavela antes de liberarla.
 Véase lo sensible que es la puntera de la trio force, comparando con la maravillosa acción progresiva que ofrece cuando el combate es de gran entidad (foto de arriba peleando con la altavela). 

 Bacalao noruego del combate anterior. 

La otra joya de Okuma es la Azores Slow Jig, (20 - 90 y 60 - 140 gr) , una caña ligera y muy sensible, ideal para pescar a slow con jigs no demasiado grandes o con vinilos, es imposible cansarse con los 157 gramos de peso que tiene... Con esta hemos disfrutado como críos en Noruega, pescando con vinilos al bacalao. (+150 euros)
Bacalao pescado con la Azores Slow Jig, una caña de jigging bastante parabólica y extremadamente ligera, pesa 157 gr. Una joya para el jigging ligero. 

Si nos vamos a los equipos de jigging más convencionales, encontramos los diseños creados por PSK nuevamente para la Península Ibérica, con las Cold Water y las Raw, dos equipos más "clásicos" de jigging con acción 90 - 220 gr., aunque su campo de trabajo realmente óptimo está en los 150 gramos. El blank es el mismo en las dos, la única diferencia está en los componentes, que en la Cold Water son anillas Fuji Alconite y el porta carretes Fuji. Estas cañas las hemos hecho trabajar especialmente en Senegal, con las serviolas de gran tamaño, poniéndolas al límite en muchos casos. 

Bacalao noruego pescado con la Cold Water. 

Y la última testada -en este caso por Raúl Gil- ha sido la Azores (70 - 180 , 100 - 225, 130 - 270 gr y 80 - 160 lb), una caña de jigging pesado, de bonito y moderno acabado, con la que Raúl se ha marcado algunas serviolas grandes y un enorme mero, aunque apenas tiene uso en nuestra zona de pesca más habitual, donde hay poco fondo y solemos pescar con señuelos más pequeños. 

Raúl Gil con una serviola senegalesa. Véase detrás su caña Azores, un equipo para este tipo de pescas.  

Concluyendo, he de decir que actualmente contamos con unos equipos de jigging absolutamente maravillosos, cubriendo todos los rangos y pescas posibles con garantías. Nos sorprende la relación calidad / precio, especialmente en el caso de las Trio Force, que se han convertido titulares en nuestros viajes de pesca para el jigging más ligero. Tenemos que dar la enhorabuena a PSK por los diseños que ha introducido para nuestras aguas, pues sus características son sobresalientes. Esperamos que podáis ver algún día en TV nuestro documental de Senegal, donde todo esto queda bastante bien reflejado. Sin duda, un diez. 



miércoles, 2 de agosto de 2017

SENEGAL, VIAJE DE CONTRADICCIONES

Recientemente hemos vuelto de nuestra estancia en Senegal, de la mano de Go Fishing, con Vítor Ganchinho y Cherif, su hombre de confianza allí. Nos hemos encontrado con un país lleno de buena gente, amigable, deportista y rebosante de arte y colorido. Nos hemos encontrado muchos contrastes, como ver ovejas por las calles sin asfaltar rodeadas de coches más o menos modernos. Hemos visto Baobabs maravillosos con grúas de obras al fondo. Hemos visto los kayucos de pesca tradicionales, pero también hemos visto trajes de neopreno, botellas de aire  y fusiles de primer nivel. Ha sido un viaje de contrastes, a un lugar en el que las expectativas de pesca eran muy grandes y el batacazo ha sido considerable, pese a haber conseguido algunas buenas capturas. 


 Llampuga para Raúl al sandeel slug de 14 cm con un sandeel jig head de 29 gr. 



 Doblete de serviolas a jigging. Por fin pusimos a prueba los nuevos equipos de Okuma de jigging, ¡qué ganas teníamos ya!

Somos conscientes de lo que había hace nada, y somos testigos del grado de expolio que están padeciendo sus fondos, tanto de vertebrados como de invertebrados. Los bivalvos se van a los chinos (los tiburones ya se los acabaron hace tiempo), mientras que los erizos, meros y abades se van a nuestro país, toda vez que la morralla se vende a los senegaleses, de manera que la extracción de todo ser vivo es absoluta, día y noche, y las botellas de oxígeno pueden contarse por centenares. 



El hecho de no pescar ningún pez de fondo de más de 400 gr lo dice todo, y es que todas las capturas reseñables han sido de pelágicos. O se toman medidas urgentes, o este país dejará en el olvido a sus antaño abundantes pargos cubera, meros, abades y demás, enterrando para siempre el turismo de pesca y buceo, que hubiesen podido explotar mejor que ningún otro país africano por tener infraestructuras antes que nadie.  

Baobab, el árbol que puede vivir hasta 4.000 años y que me hizo llorar al abrazarlo. 

El lago Rosa, de donde se sacan manualmente kilos y kilos de sal que van a las carreteras europeas. 

Sin duda, un viaje que te deja un sabor agridulce, al comprobar cómo han echado por la borda la posibilidad de tener un desarrollo basado en el ecoturismo, y su manera de pensar "a la africana" (en el día a día donde no existe el futuro) está causando estragos casi irreversibles. Ahora mismo Senegal se encuentra inmerso en una burbuja propiciada desde el "primer mundo", pero ¿qué pasara si esa burbuja estalla? ¿Y si se acaba también la pesca pelágica? ¿Será entonces cuando tendremos una crisis humanitaria sin precedentes? De momento, allí está varado y medio roto un gran kayuco que consiguió hacer un viaje a Canarias hace 10 años, transportando una carga humana que huía de la pobreza. ¿Volverá a estar de servicio algún día? 



martes, 9 de mayo de 2017

UN PORTUGUÉS EN EL MEDITERRÁNEO

Hace unos meses que Vítor Ganchinho, de Portugal, nos ofreció la posibilidad de pescar en sus aguas, y nosotros le devolvimos la invitación para que pudiera pescar en el Mediterráneo, comprobando lo exigente que llega a ser nuestra pesca hace un par de semanas. 

 A Vítor le costó sacar un pez en superficie, al no estar acostumbrado a dar movimiento coordinado a los señuelos (¡y encima casi a oscuras!). Su anjova fue la más pequeña, pero la más meritoria, sin duda, víctima del Panic Prey. 

Lo cierto es que no hubo grandes piezas, siendo algunas anjovas de 3 ó 4 kilos, bonitos y las barracudas los mayores ejemplares embarcados, pero el fin de semana dio para que Vítor probara más o menos todas las pescas y situaciones que encontramos habitualmente en nuestra área de pesca más frecuente. 

A Vítor le hacía ilusión pescar un sargo, y lo hizo con su "gamba loca" en un bonito doblete que pudo haber sido triplete. 

Vítor quedó traumatizado cuando en Portugal le explicamos que pescábamos los sargos, pargos y doradas a spinning, y tuvo que venir con nosotros para comprobarlo, encontrando en dos días sucesivos bastante actividad para la pesca ligera, con dobletes y tripletes de múltiples especies, ante la incredulidad del portugués. 

A Vítor le faltaba ver una dorada a spinning, y mira tú por dónde que en un momento alocado de capturas sin parar salió esta al mini casting jigg de Raúl Gil. 

Y es que este fue el señuelo triunfador, sacando casi todas las especies posibles y dando buena cuenta de los sargos, que estaban activos tras los temporales. 

El señuelo estrella para anjovas y espetones fue un prototipo de Savage Gear que será presentado en breve, mientras que la pesca ligera tuvo al mini casting jigg como gran triunfador, seguido de la gamba Manic Shrimp, al borde de la desaparición, y los siempre triunfadores mini sandeel, que las obladas se encargaban de devorar continuamente. 

Primer dentón para el portugués, pequeño, pero lidiado con el equipo de LRF no es ninguna broma. ¡foto y al agua! 

Cómputo del fin de semana:
-Dentón: 5
-Dorada: 1
-Sargo: 13
-Pargo: 8
-Anjova: 5
-Barracuda: 2
-Bonito: 2
-Oblada: muchas
-Jurel y Jurela: muchas
-Lubina: 1
-Serrano, vaca, doncella... 

Obladas activas, las "pirañas" del Mediterráneo.

Sargolandia era cualquier sitio en el que lanzaras algo pequeño antes de las 8. Después, costaba mucho encontrar pescado. 


Lástima esos dos dentones grandes que se soltaron, o esos atunes que vimos lejos saltar y no llegaron a darnos opción. Ya nos queda menos para el reencuentro, Vítor, y es que Senegal lo tenemos a dos meses vista , y a buen seguro será otro sitio en el que aprenderemos algo nuevo. ;)  

lunes, 10 de abril de 2017

ENGANCHADO AL LRF PLAYERO

He de reconocer que la arena y yo nunca nos llevamos bien. Sin embargo, llevo varios meses en los que apenas he tocado los kayaks o la barca, y el motivo ha sido el redescubrimiento de la pesca playera, esa de vadeador y mucho pateo, aunque en la mayoría de los casos ha sido con equipos mínimos en busca de adversarios menores. Muchos han sido los amaneceres que he presenciado (casi todos) , antes de ir a trabajar, disfrutando de unas vistas inmejorables y de una pesca ciertamente irregular, aunque muy gratificante y con escasos bolos, que comenzaba inmersa en la oscuridad, para pasar a pescar sobre cebas avistadas, para luego tratar de arrancar aún alguna picada sobre algún pez avistado surfeando entre olas, y todo en el intervalo de unos 50 minutos contra reloj.  
No han sido peces descomunales, ni mucho menos, pero pescar tan fino -y en el Mediterráneo- lubinas de hasta 1,7 kg ha sido una experiencia única. El Inspira ya se da por amortizado. 

Con agua calmada, las lubinas desaparecían con frecuencia y sólo algún jurel y palometa acudía más cerca de lo usual, al alcance de un lance de 15 metros. Con mar muy batida era imposible manejar unos señuelos tan pequeños y poco lastrados, amén de los chapuzones peleando con el oleaje. Sin embargo, con la altura de ola adecuada, la diversión estaba garantizada, capturando con mucha destreza a unos peces realmente esquivos. 
Con mucha ola ha sido complejo pescar y localizar a los peces, aunque hemos conseguido alguna captura con señuelos un poco más grandes y pesados, como el 3D Sardine, señuelos que no daban peces con mar más calmo por que había que afinar más. 

El equipo, mi LRF de Savage Gear en acción 2 - 10 gr., con un carrete Okuma Inspira que ha aguantado de momento como un campeón, mojándose a diario con agua salada, y que viene a demostrarme el potencial de estas pequeñas máquinas de precisión. Trenzado Adrenaline de 0,08 mm y un bajo Stroft del 0,14 mm, empleando distintos señuelos según la situación, desde los SG sandeel slug de 10 cm sin plomar (con los Texas del nº 2 de la gama Last Meter de Savage) a los 3D Fry montados con cabezas plomadas de tan sólo 0,8  ó 1,2 gr., que han engañado a las lobas en las condiciones más difíciles. Mención aparte han tenido algunas lubinas conseguidas con paseantes, en superficie, consiguiendo así las de mayor porte.
Los Texas del nº 2 los hemos usado para pescar con los sandeel slug sin plomar muy despacio en los días de más calma. 

Ha sido realmente adictivo practicar esta pesca, con una concentración máxima en la noche, al tratar de reconocer qué hace el señuelo en cada momento y percibir las picadas, pero también durante el día, dejándose la vista al tratar de identificar cebas o ver peces a través de las crestas de las olas. Aún queda pesca playera,  sólo que tendremos que combinarla con otras pescas más brutas que sirven para hacer más entretenida nuestra afición, con un mar y especies cambiantes para evitar que la monotonía se apodere de nosotros. 
Algo muy importante es que hay que dejar comer bien a los peces y no apresurarse en clavar. Ello nos asegura que el pez engullirá el cebo al completo y evitará los fallos, ya que es posible que tengamos muy pocas oportunidades en tan poco tiempo de actividad. 


Nos vemos vadeando antes de trabajar  ;) 

lunes, 27 de febrero de 2017

MONSTER SLUG, otro "as" del darting en la manga.

Ante la salida del Sandeel Slug de 20 cm del catálogo de Savage Gear para Europa, en nuestro último viaje sahariano me decidí a dedicar algo más de tiempo a los Monster Slug, si bien ya los puse a prueba en algunos lances en Maldivas (2016) e incluso Mozambique (2015), cuando clavé el pez más grande del viaje. El señuelo en sí no tiene nada del otro mundo aparentemente, presentando una forma más o menos de pez, con la cola en "V", aunque si lo examinamos con detenimiento comprobaremos que está dotado de una cámara de aire interna y de un sonajero, lo que aumenta considerablemente su atractivo, pues es un señuelo claramente visible en las ecosondas. No en vano, este señuelo está causando furor en toda la Europa luciera, donde se ha puesto de moda la pesca vertical de grandes lucios y luciopercas. Así, tenemos la opción de pescar lento, emulando la pesca de agua dulce, o bien de practicar darting, ya que responde muy bien a tirones al montarlo con las mismas cabezas convencionales de los sandeel, pudiendo montar los pequeños (20 cm) con cabezas de 42 ó 65 gramos para pescar desde costa (como hice yo hace unas semanas), o montar los grandes (25 cm) para pescar más a lo bruto con cabezas de hasta 100 - 150 gramos. Palometones, serviolas, meros, corvinas... tan sólo hemos de saber dónde andan, poner la cabeza correctamente y dar el movimiento adecuado para engañarlos. Un señuelo más a tener en cuenta, especialmente en aquellos enclaves en los que sabemos que hay peces muy grandes pero los "pequeños" no nos dejan pescar, cambiando nuestro Sandeel Slug por el Monster Slug. 

 Si el señuelo de 20 cm  no es suficiente para evitar a la "morralla", como este abade, toca subir al de 25 cm. 


Pero no sólo el darting es el fuerte de este señuelo, pues nos encontramos ante una auténtica maravilla de la pesca lenta vertical o semi vertical, como pude comprobar hace unas semanas capturando numerosas corvinas donde nadie era capaz de engañarlas. Sólo este señuelo conseguía la presentación correcta. 

En lo que a resultados respecta, el señuelo cumplió en el Sáhara hasta que se me agotaron las existencias. Brutal fue la pesca de corvinas por encima justo de las rocas, haciendo un jerking muy lento  gracias a la caída frenada por la cámara de aire y la disposición de la cola. Fue increíble la pesca con este señuelo en momentos del día en los que estos peces nunca muestran la cara. El darting, como era de esperar, también ofreció buenos resultados, engañando muy bien a los palometones y jureles pescando la columna de agua a golpes. 

Jureles y palometones son presa fácil a darting, de manera similar al sandeel slug. 

Y ahora sólo nos queda reponer las cajas para nuestra próxima aventura, por que seguro que vamos a necesitar un buen saco de "monsters" con los que combatir a nuevos comensales... Julio está a la vuelta de la esquina, y Senegal promete buena pesca. 

domingo, 1 de enero de 2017

MALDIVAS: bueno, bonito y "barato"

Hemos podido disfrutar de la pesca tropical del Índico en Maldivas, de la mano de Jupiter Sunrise Lodge, quien se hizo cargo de toda la logística y de la pesca, siendo gente realmente responsable y abierta, aunque la pesca no deja de ser un tanto rudimentaria, pero con un grandísimo encanto, y es que cuando acaba el viaje te das cuenta de que quisieras vivir en uno de esos "dhoni", esos enormes barcos de madera lentos y sin borda en los que se respira buen ambiente y se para el tiempo, pasando la pesca a ser un complemento más del viaje, pero no el principal.  

Mi primer pez, un doggie a spinning; no empezó mal el viaje... 

No  voy a extenderme demasiado, por cuanto que habrá una extensa prueba gráfica en la revista española Federpesca Mar, y por que os dejo aquí de regalo un enlace con 20 minutillos de resumen de lo que allí vivimos en una semana de convivencia. Está filmado con cámaras deportivas tipo Water Wolf, Go Pro y similar, por lo que el audio es bastante malo, pero vale la pena prestar un poco de atención para reir un poco. Otro sitio más donde volver, donde la familia además será muy bien acogida.